Y el corto llegó a su fase final.
En diciembre, Ale Seba me mandó el sonido terminado, casi como un regalo de navidad.
Quiero aprovechar para expresar mi agradecimiento a todos lo que hicieron que este corto fuera posible. Todos los que trabajaron incansablemente para concretar esta película que tenía en la cabeza. Que me llevó mucho tiempo (1 año) concretar.
Cuando me decían hace muchos años: “El cine tiene tiempos muy largos, uno se carga una película al hombro por dos años”, yo no quería creerlo. Porque venía del teatro, y ahí los tiempos son otros. A veces mucho más breves, apenas meses de ensayo, y salimos al ruedo. Pero para los que no lo saben, sepanló, el cine tiene tiempos muy largos.
Más allá de la duración del proceso, todo el tiempo fue con alegría y eso es para mí lo más importante. En este año que comienza, otro nuevo proceso se lleva a adelante: enviar el corto a festivales. Este nuevo período llevará también un año, de esperas, incertidumbres, ansiedades… Pero mientras tanto, y para no estar tan preocupado, me dedico al nuevo corto que filmamos en diciembre: www.lasllaves-elcorto.com.ar. Pasen por allí y verán cómo va el trabajo.
Para los que quieren saber del tema de los festivales: por ahora mandé a Toulouse y UNCIPAR. Entre enero y febrero estaré mandando a BAFICI y MARFICI. Y después durante el año veré qué festivales van apareciedo. Si se les ocurren algunos, me chiflan.
¡Feliz año nuevo para todos!
Hace mucho que no escribo algo por acá.
Sucede que el corto entró en proceso de post producción de sonido hace un tiempo y estamos afinando cosas.
Ya casi está.
Hice una reunión con el equipo técnico (con la mitad, porque la otra mitad está de viaje o trabajando) y según me dijeron quedaron conformes con el resultado hasta ahora.
En cuanto tenga la versión final de sonido empezará el derrotero del corto por las diferentes latitudes del planeta. Espero que quede seleccionado en algún lugar. Ni hablar del deseo fantaseoso de viajar a verlo en algún lugar como Singapur, Japón, Toulouse, o cualquier otro país o ciudad que tenga festival de cine.
¿Cuáles me recomiendan? (Se aceptan ideas en los comentarios)
Ayer me reuní con Coiffeur para mostrarle el corto, y pedirle permiso para usar dos temas suyos en el corto. La reunión fue muy amena y él fue muy buena onda. Después de ver el corto y charlar de lo que nos parecía, discutimos (en el buen sentido) sobre los temas que había elegido para las dos partes que me imagino con su música. Quedaron seleccionados: Hice Un Collage, para los títulos finales, del primer disco, Primer Corte; y para la otra parte del corto redujimos las posibilidades a dos, Estampita y Perdida, del segundo disco, No Es.
Ya le estoy mandando los temas a Ale, el sonidista para que los escuche y opine y elija.
Se va armando, se va armando.
Gracias Coiffeur.
Ya está hace una semana el corte final de video en la isla de edición de sonido. Ale Seba se sumó al equipo para hacer el armado de bandas, lo cual me pone muy contento.
Nos juntamos el jueves pasado, vimos el corto en su estudio en Villa Urquiza. Me preguntó qué me imaginaba. Le pedí que me dijera lo que él le gustaría. Llegamos a algunos acuerdos, y se puso a trabajar inmediatamente.
Desde el jueves me estoy comiendo los codos, con ganas de escuchar las maravillas que va a hacer Ale. Ya puedo saborear esos ruiditos, esas sutilezas, esa musiquita… ¡Ay ay ay!
Soy tan feliz…
Pasados varios días, y trabajo y correcciones. Tenemos un primer corte. Dura poquito más de 4 minutos.
¡Es la felicidad misma hecha película!
Será que soy el director, pero me encanta. Me pasó mientras editábamos que pensé: “Me gustaría tener este o aquel planito que no hicimos”.
No me arrepiento de no haber hecho los planos que quitamos en rodaje. No agregaban. Pero, tal vez, alguna que otra acción más en los que sí tenemos. Alguna que otra retoma más, para tener un momento más, otra expresión más. Eso me pasa por insatisfecho. Bueno, cosas que me pasan.
Pero con lo que tenemos estamos bien y se cuenta la historia, que para mí es lo más importante.
Aquí hay otras fotos de backstage. Sigo pensando que este rodaje fue muy atípico a todos lo que recordaba de cuando estudiaba. Y me alegra mucho.





El domingo a la noche, mi buen amigo Beto, que me prestó la cámara, pasó por casa y bajamos todo el material a un disco rígido que por la mañana del lunes, ya estaba en casa de Mon, la montajista y era capturado a gran velocidad.
Hoy, jueves, 10 Am, pasé por su casa y empezamos el trabajo de selección. Para las 11.30 ya teníamos elegidos todas las tomas, y la dejé jugando con el material.
El sábado me toca verla de nuevo, y a ver con qué nos encontramos. La quiero tanto a Mon. Es, para mí, la mejor montajista que existe y que tengo la suerte de que sea mi amiga. ¿Con qué me sorprenderá el sábado?
Es hora de contar lo que pasó el domingo.
Para los que seguían el momento a momento previo al rodaje, sabrán que estaba anunciado lluvia. Tras varios intentos de mi excelente equipo de producción y mi asistente de dirección de disuadirme de hacerlo, me mantuve firme en mi deseo de realizarlo el domingo y nos mandamos.
00.30 – Insomnio. Me tomo un Doble Tilo y me obligo a cerrar los ojos después de poner el despertador 5.15 AM para darme una ducha.
2.30 (?) – Me despierto sobresaltado al ritmo de los truenos de parten el cielo. Lo cual, contra todo lo pensado, me relaja. “Si llueve ahora, mañana puede que me salve y lo haga afuera”, pienso dos segundos antes de caer de nuevo en los brazos de Morfeo.
5.15 – Me levanto al ritmo del pipipi. Ducha veloz y doy vueltas por la casa, buscando cosas que puedo estar olvidando.
6.00 – Llegan Caro, Roberto, Arturo, Marcelo, Roxana (?, la memoria me empieza a fallar), Carlos. Se llevan los equipos para la locación. Salgo caminando con Roberto para Almacén Secreto, donde nos esperan: Yael, Todos los arriba mencionados, menos Carlos y Arturo que se quedan de guardia en casa con las cosas para el 2º flete.
7.10 – Nos abren la locación. Nuestra desesperación ya no podía ser menor. La ansiedad te juega malas pasadas. Con Mariana y Yael miramos al cielo y decidimos: Lo hacemos adentro, mejor no arriesgarnos a que nos llueva.
7.25 – Mientras están armando las luces en el patio, y en el salón del restaurán, Yael, Yani y yo, rehacemos toda la puesta en escena según el nuevo espacio, se larga a lloviznar sin parar hasta las 10 de la mañana. Buena decisión, chicas. Llegan Laura y Juan, pero todavía el catering está en mi casa. Les doy uno de los mates de Yani a cambio. Diana empieza a hacer de las suyas con las caras de los actores.
9.00 – Estamos listos para tirar toma. Maquillados y peindas, vestidos y estudiados, los actores están preparados y en posición. La cámara está lista. El HMI encendido y empieza la cuenta regresiva: tenemos 5 hs para hacer todo lo que tengamos que hacer con el H. Más tiempo, se nos va del presupuesto.
Acá, la cosa empieza a ponerse borrosa, como un ralentí y a la vez cámara rápida. Hacemos las 12 puestas de interior, más algunos planitos agregados en el momento. En algún momento nos salta la térmica. Debemos esperar a que el gran sol personal que teníamos se enfriara para poder encenderlo de nuevo y esperar a que caliente. Para esta altura, dejó de llover y empezó a clarear. Salgo al patio y le digo a Marcelo, que juega con una de las pantallas: “Al final, podría haberlo hecho afuera como quería”.
Encendemos el sol y seguimos. Nos quedan 2.30 hs de uso y más de la mitad de los planos por hacer. ¡¡AAhh!! Eliminamos un plano del plan. (De esto yo me entero más tarde, aunque Yael me jura que yo lo decidí durante el rodaje, o al principio. No estoy seguro, pero la verdad que el plano tal vez no era ni necesario. Y Yael tiene razón en todas las cosas que me dice.) Seguimos grabando. Por ahí, circula un mate frío y lavado que tomo y no me da indigestión mágicamente.
En el otro salón (el restorán tiene dos salones), está armado todo lo que es cátering y monitor, yo casi ni aparezco por allá, Yael tampoco, Mariana tampoco, ninguno de los chicos de foto, ni sonido. Lo cual, nos viene bien a los que hacemos dieta y nos queremos mantener alejados del pan, galletitas y bebidas con azúcar.
Seguimos tirando planos, tomas, retomas, cambio de filtro, cambio de actor, cambio de actriz. ¡Que llegue la parejita! Ya están maquillados. “Bueno, que pasen al set, por favor”, pide Yael. Llega el amor explícito. El amor profeso. El amor caramelo. Beso va, beso viene, los chicos se entretienen. Casi ni se enteran que la cámara está ahí. No sé si escuchan que decimos “¡corte!” a los gritos. Terminamos con la pareja. Felicidad.
Movemos la cámara, movemos las luces un poco. Filtro de lámpara, filtro de cámara. Sin filtro. Foco. Actriz, actor. Alguna que otra directiva para que corrijan alguna cosita que no hicimos en el ensayo. ¿Para dónde mira? A izquierda. ¿De cuadro o su izquierda? De cuadro. Pero… A izquierda. OK. Plano, plano, plano. Toma, retoma. Queda. Plano, queda. Plano, “es eso”. “Mirame a cámara cuando pasás por acá, quiero ver cómo queda. Es eso. Perfecto.” Y así se nos van.
14.35 – Y terminamos el interior. “Listo, apagá el H”, grita Mariana. “Estás segura?”. “Sí, ya está.” “¿Cuánto usamos?”, pregunto con el alma de productor. “5 hs exactas”, dice Roxana con cara de satisfacción. No lo podemos creer. ¡¡¡Estamos en presupuesto!!!
Aprovecho el momento, para entrar, creo que por primera vez (o segunda) al otro salón, y me como un bizcocho. Salgo al patio y ya está todo armado. ¡Bueno, vamos que se nos va el sol! (Ya había salido un poquito el sol y pegaba justo sobre la pared que teníamos que filmar. La naturaleza está de mi lado, parece.)
Tres planitos más y liberamos a los actores. Gran Plano General final, vacío. Chin Pum. Aplausos y son las 15.30 hs. (El plan decía que terminábamos a las 18 hs., ¿qué tul?) Felicitaciones a todo el equipo, foto general y empezamos a desarmar.
Para las 17 hs, llega Gus, mi amigo y me pregunta: “¿Y… cómo va todo?”. “Ya terminamos hace rato”. “Uh, pero yo quería ver algo…”
“Bueno, lo verás en el estreno, querido.”
Encontrar el lugar donde grabar esta mini película no fue fácil.
Yo había soñado, porque estuve allí con un bar de Palermo, donde parte de la historia se gestó.
Incluso tenía el primer plano fotografiado.
Pero entre idas y vueltas, finalmente me dijeron que no me prestaban el lugar.
Yo ya estaba listo y tuvimos que volver atrás con los preparativos.
De todas formas, como chico precavido que soy, ya tenía un segundo lugar en mente si la chica del primero me decía que no.
Hablamos con las chicas del Almacén Secreto y les gustó la propuesta.
El lugar es fantástico y nos encantó a todos. Aquí les dejo una fotito del patio donde estaremos filmando mañana si no nos llueve.
